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Lisvaro

Ficha de la aplicación

Lo que vas a encontrarte dentro.

Qué hace, y qué no

Lisvaro no busca productos ni compara tiendas. Tú le das la dirección de una página concreta y la aplicación vigila ese precio: el de la ficha que has elegido, en la tienda que has elegido. Si la ficha ofrece varios formatos —tallas, tamaños, colores, sabores—, eliges cuál seguir; si no eliges, la aplicación te dice cuál ha tomado.

Quien llegue esperando un buscador de ofertas se irá decepcionado. Quien quiera vigilar un precio concreto, no.

Pantalla por pantalla

Lo que vas a encontrarte dentro.

Empezar es pegar una dirección

Copia la dirección de la página del producto en la tienda y pégala en la aplicación. O, mientras navegas por una tienda —en el navegador o en la app de la propia tienda—, usa «Compartir» y elige Lisvaro: se abre con la dirección ya puesta. Al añadirla decides qué hacer con ella: seguir su precio, o guardarla en la Wishlist, que se queda con su foto, su nombre y el precio que tenía ese día y no se vuelve a consultar nunca.

Se pega la dirección y se decide: seguir el precio o guardarla.
Se pega la dirección y se decide: seguir el precio o guardarla.
Así se ve la aplicación recién instalada.
Así se ve la aplicación recién instalada.

Los avisos

Cada producto puede tener varios avisos, de tres tipos: por precio, cuando llega a la cifra que fijes; por descuento, cuando se alcanza el porcentaje; y por vuelta a la venta, cuando la tienda repone algo que estaba agotado. Cuando uno se cumple, el móvil te lo notifica aunque la aplicación esté cerrada, y al tocar la notificación se abre la ficha. Hay una segunda señal que dura más: en la lista, esa ficha se queda de color verde mientras el precio siga cumpliendo el aviso.

Los tres tipos de aviso. Se pueden tener varios en el mismo producto.
Los tres tipos de aviso. Se pueden tener varios en el mismo producto.

La ficha del producto

Todo lo que la aplicación sabe de un producto, en una pantalla: la foto, el precio de ahora, cuánto ha bajado respecto al máximo de treinta días, la gráfica, los avisos y tu nota. El nombre lo pone la tienda y no se puede cambiar, a propósito, para que siempre sepas qué ficha estás viendo; lo tuyo va aparte, en una nota que solo ves tú y que también aparece en la lista.

La ficha: precio de ahora, cuánto ha bajado y desde dónde comprar.
La ficha: precio de ahora, cuánto ha bajado y desde dónde comprar.

Historial y gráfica

Cada lectura se guarda en el móvil y se dibuja en la ficha, y ese historial es lo que permite calcular un descuento real sobre treinta días. Tocando la gráfica se abre en grande: eliges el tramo —siete días, treinta o todo—, la recorres con el dedo para ver el precio de cada día y ves a qué distancia estás de tu objetivo.

La gráfica en grande, con el tramo elegido y el máximo de 30 días marcado.
La gráfica en grande, con el tramo elegido y el máximo de 30 días marcado.

Tu lista, en tres pestañas

Seguimiento es lo que estás vigilando: las fichas van en el orden que tú quieras, arrastrándolas, y con la chincheta se clava una arriba del todo. Objetivo reúne las que ahora mismo cumplen alguno de sus avisos, y entran y salen solas: si el precio vuelve a subir, la ficha desaparece de ahí sin que hagas nada. Wishlist es lo guardado sin vigilar, y no cuenta para el número de fichas que puedes seguir.

Las tres pestañas. El número rojo son las fichas que cumplen su aviso ahora mismo.
Las tres pestañas. El número rojo son las fichas que cumplen su aviso ahora mismo.
La Wishlist: lo guardado sin vigilar, con el precio del día que se guardó.
La Wishlist: lo guardado sin vigilar, con el precio del día que se guardó.

El buscador

Filtra entre tus fichas por nombre, por tienda, por categoría, por fecha de alta y por si están en la Wishlist. No busca en internet: busca en lo que ya has guardado.

Buscar entre lo que ya sigues, por tienda, categoría o fecha.
Buscar entre lo que ya sigues, por tienda, categoría o fecha.

Las categorías las creas tú

La aplicación no propone ninguna ni adivina cuál le toca a cada ficha, y es a propósito: las tiendas llaman a lo mismo de cinco maneras distintas y en cinco idiomas, y una categoría automática acaba siendo un cajón de sastre. Se crean, se ordenan, se renombran y se fusionan.

Las categorías las creas tú, con los nombres que uses tú.
Las categorías las creas tú, con los nombres que uses tú.

Comprobación automática

La aplicación comprueba los precios sola, también cerrada. Puedes fijar la frecuencia de cada ficha, o la de todas a la vez, desde una vez por hora hasta una vez al día. Entre dos consultas del mismo producto pasa siempre una hora como mínimo, por cortesía con la tienda y porque mirar más a menudo gasta batería y datos sin encontrar casi nunca nada nuevo. Y hay que decirlo sin adornos: el momento exacto lo decide Android, no la aplicación, así que la frecuencia que eliges es «no más a menudo que esto», no «cada tanto exacto».

Los ajustes: cómo quieres que se dirija a ti, guardar y restaurar una copia, las imágenes y las categorías.
Los ajustes: cómo quieres que se dirija a ti, guardar y restaurar una copia, las imágenes y las categorías.
La frecuencia de todas las fichas de una vez, desde una vez por hora hasta una vez al día.
La frecuencia de todas las fichas de una vez, desde una vez por hora hasta una vez al día.

Batería y segundo plano

Para avisarte con la aplicación cerrada, el sistema tiene que dejarla despertar, y muchos móviles la detienen para ahorrar batería. La aplicación detecta el fabricante de tu teléfono y te da los pasos concretos de ese móvil, con un botón que abre directamente la pantalla del sistema donde se cambia. Y te avisa sola si lleva demasiado tiempo sin poder trabajar.

La guía de batería, con los pasos del fabricante de tu móvil.
La guía de batería, con los pasos del fabricante de tu móvil.

Cuando una tienda no se deja leer

Hay tiendas que dejan de publicar el precio, cambian la ficha o rechazan la consulta. La aplicación te explica qué ha pasado y, en lugar de insistir, va espaciando los intentos hasta una vez al día; vuelve al ritmo normal en cuanto una lectura sale bien. Si la tienda pide comprobar que hay una persona detrás, te lo muestra para que lo resuelvas tú: nunca lo hace por su cuenta.

El registro

La aplicación guarda una bitácora de lo que va haciendo: cuándo la despertó Android, qué comprobó y qué falló. Se ve desde los ajustes y se copia entera con un botón, para pegarla en un mensaje a soporte. Con eso se diagnostica en un minuto lo que por correo cuesta cinco mensajes.

El registro. Se copia entero con el botón de arriba.
El registro. Se copia entero con el botón de arriba.

Lo que Lisvaro no hace

Mejor decirlo aquí que decepcionar a nadie después:

Ayuda

Los quince apartados del manual de la aplicación, aquí y en tu idioma.

Cómo funciona

Soporte

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