Esta Política de Privacidad describe cómo trata la información la aplicación móvil Lisvaro, desarrollada por Luis Suñol Mateo (acform). Se refiere únicamente a la aplicación Lisvaro; las demás aplicaciones de acform tienen su propia política, y el sitio web acform.es tiene la suya. Las condiciones de uso de la aplicación son un documento aparte: los términos y condiciones de uso.
Es lo más importante de este documento y de ello se derivan casi todos los puntos siguientes. Los productos que guardas, sus precios y todo el historial viven en la base de datos local de tu propio dispositivo. No se suben a ningún servidor nuestro, no hay cuenta de usuario, no hay registro, no hay inicio de sesión y no hay sincronización entre dispositivos. El desarrollador no dispone de ninguna copia de tus datos ni puede acceder a ellos. Sí pueden existir copias tuyas fuera del teléfono —la que hace Android en tu propia cuenta de Google y la que guardes tú a mano—, y se explican en el punto 7. Existe una única conexión con un servidor nuestro, y no transporta nada de lo anterior: para poder consultar los anuncios de eBay, la aplicación le pide un permiso temporal. En esa petición no viaja qué productos vigilas, ni tus precios objetivo, ni tu historial. Se explica en los puntos 4 y 5.
La única información que aporta el usuario son las direcciones (URL) de las páginas de producto que él mismo elige vigilar, junto con lo que quiere que se vigile en ellas: un precio objetivo, un porcentaje de descuento o simplemente que el producto vuelva a estar a la venta. Si la página ofrece varias versiones del producto, también cuál de ellas se sigue. Esa información se guarda en el dispositivo y no se envía a ningún sitio. Una dirección se puede guardar además sin vigilarla, en la Wishlist: se conserva con lo que la página publicaba el día que la guardaste y no se vuelve a consultar nunca, así que mientras esté ahí no genera ninguna petición a la tienda.
Para saber el precio de un producto, la aplicación descarga la página de ese producto. Esa petición la hace directamente tu teléfono, desde tu propia conexión a Internet. No hay ningún servidor intermedio nuestro. Queremos que esto quede claro porque tiene una consecuencia que debes conocer:
LisvaroApp/1.0 (+https://acform.es/bot), que dice quién es y enlaza una página que lo explica. No envía ningún identificador tuyo, ni un número de instalación, ni nada que permita reconocer tu dispositivo entre dos consultas. Algunas tiendas publican sus precios en una interfaz pensada para programas (una «API») en lugar de obligar a leer la página. Hoy es el caso de eBay. Para los anuncios de eBay la aplicación no descarga la página: le pide el dato al servidor de la interfaz de eBay, api.ebay.com. Es más limpio para las dos partes —viajan unos pocos datos en vez de una página entera, con su publicidad y sus imágenes— pero conviene que sepas en qué se diferencia de lo anterior:
ebay.es —o de cualquiera de los otros mercados de eBay— y la consulta va a api.ebay.com. Es la misma empresa, pero es un servidor distinto y te lo decimos porque no se ve. Para leer los anuncios de eBay hace falta un permiso que concede eBay, y ese permiso se pide desde un servidor nuestro en acform.es en lugar de guardarlo dentro de la aplicación. Es más seguro para todos: así la credencial no viaja en el archivo de instalación, donde cualquiera podría extraerla.
Hay tiendas que no publican el precio en el código de la página: lo escribe su JavaScript después de cargar. Para esas —y solo para esas, después de haber intentado la vía normal— la aplicación abre la página en el navegador del propio sistema operativo (el componente WebView que Android ya trae instalado), lee el precio y lo cierra. No se abre ninguna ventana ni se te interrumpe.
Esto tiene consecuencias que debes conocer, y son las mismas que si abrieses esa página tú:
El fichero robots.txt del sitio se pide siempre en nombre de LisvaroApp, también cuando la página la va a cargar el navegador, para que la exclusión que puede pedir cualquier tienda funcione en los dos caminos.
Todo lo que sigue se guarda en la base de datos local de tu teléfono y en ningún otro sitio.
De cada producto que añades: el nombre, la dirección de la página, el dominio de la tienda, la moneda, la dirección de la imagen si la página la publica, la variante elegida si la ficha tiene varias, tu precio o porcentaje objetivo, la frecuencia de comprobación, la fecha de alta, la categoría en la que tú la hayas puesto, en cuál de las dos listas está —seguimiento, Wishlist o las dos—, si la has clavado arriba y en qué posición la has dejado. Y unos pocos datos técnicos: su identificador en la tienda si el precio viene de una interfaz oficial, la segunda dirección de imagen cuando la página publica dos, y cuántas comprobaciones seguidas han fallado, que es lo que decide cuándo volver a intentarlo.
De cada lectura de precio: el precio, la moneda, la disponibilidad y la fecha. Si la página publica un precio tachado o anterior, también se guarda, para poder calcular el descuento.
Cuando una comprobación falla, se guarda además el motivo del último fallo y un detalle técnico —por ejemplo «la tienda no respondió» o «no se encontró el precio en la página»— para poder explicarte qué ha pasado.
De cada aviso que configuras: de qué tipo es —precio, porcentaje o vuelta a la venta—, la cifra que hayas fijado, sobre qué se calcula el descuento, si está activo y la fecha en que saltó por última vez. Esa fecha existe para no repetirte el mismo aviso todos los días mientras la condición siga cumpliéndose, y se borra con el aviso.
De cada ficha se guarda además lo que la tienda publica en abierto sobre el producto: su descripción, si la publica, y su puntuación media con el número de opiniones que la respalda. Sirve para que puedas reconocer una ficha meses después de haberla guardado —sobre todo en la Wishlist, donde el nombre solo no basta—, se refresca con la tienda y no se usa para nada automático. No se guarda ningún otro contenido de la página: ni las reseñas escritas, ni los comentarios, ni el resto del texto.
En Ajustes puedes escribir cómo prefieres que la aplicación se dirija a ti. Sirve solo para saludarte en la cabecera de tu lista.
Cada ficha admite una nota tuya, que se escribe con el lápiz de la propia ficha. Sirve para reconocer un producto cuyo nombre publicado no te dice nada: la tienda lo llama «Casa en Calle Altozano» y tú piensas en él como «la de Fuensanta con jardín».
Android puede incluir los datos de la aplicación en la copia de seguridad que tú tengas configurada en tu cuenta de Google, igual que hace con las demás aplicaciones. Esa copia es tuya y va a tu Drive: no la vemos, no la recibimos y no podemos acceder a ella. Si prefieres que no ocurra, puedes desactivarla desde los ajustes de copia de seguridad de Android.
En Ajustes puedes guardar un fichero con todo lo que la aplicación guarda de ti —tus productos, su historial, tus avisos, tus categorías, tus notas y el registro técnico del punto 9— y elegir dónde lo dejas: tu Drive, este móvil o donde prefieras. La aplicación no entra en tu Drive ni te pide ninguna cuenta: solo le entrega el fichero al selector de Android y decides tú.
Ese fichero es tuyo y va sin cifrar, para que puedas abrirlo o llevártelo a donde quieras. Si lo dejas en un sitio compartido, quien tenga acceso a ese sitio podrá ver qué productos sigues.
No lleva tus ajustes —ni el nombre que hayas escrito, ni los interruptores, ni la compra—. Restaurar una copia sustituye tus productos y su historial, y nada más.
La aplicación guarda la dirección de la imagen que la propia página declara, no la imagen como parte de tus datos. La visualización viene desactivada por defecto y puedes activarla o desactivarla cuando quieras desde los Ajustes de la aplicación.
La aplicación lleva un registro técnico interno de lo que hace: cuándo ha comprobado, qué productos ha revisado, cuánto ha tardado y qué ha fallado. Puedes consultarlo entero en Ajustes › Registro de la aplicación.
Los avisos —tanto los de bajada de precio como los de que un producto ha vuelto a estar a la venta— son notificaciones locales, generadas por tu propio dispositivo cuando se cumple la condición que tú has fijado. No se utiliza ningún servicio de notificaciones push, ni Firebase Cloud Messaging, ni ningún servicio externo equivalente. Ningún servidor sabe qué productos vigilas ni cuándo se te ha avisado.
Para que no quede ninguna duda, Lisvaro no recoge, no transmite y no comparte:
La aplicación no incluye publicidad y no incorpora ningún SDK de analítica o de seguimiento que registre tu actividad.
Esto se refiere a la aplicación. Las páginas de las tiendas que la aplicación lee tienen su propia analítica, que actúa cuando la página se carga —igual que si la abrieses tú—, y sobre la que no tenemos ningún control.
Como todos los datos residen únicamente en tu dispositivo, tú tienes el control completo sobre ellos:
Lisvaro no está dirigida específicamente a menores y no recoge conscientemente datos de ellos. Dado que la aplicación no recoge datos personales de ningún usuario, no se realiza ningún tratamiento diferenciado por razón de edad.
El Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) te reconoce los derechos de acceso, rectificación, supresión, limitación, portabilidad y oposición. Dado que el desarrollador no recibe, no almacena y no trata ningún dato personal tuyo, estos derechos quedan garantizados por defecto: los ejerces directamente desde tu dispositivo, borrando los datos o desinstalando la aplicación. Si aun así deseas dirigirte al responsable del tratamiento, puedes hacerlo a través del formulario de contacto o en la dirección indicada al pie de este documento.
Si eres responsable de una tienda o de un sitio web y quieres saber qué hace exactamente la aplicación cuando lee una página, o quieres excluir tu dominio, la información completa está en la página acform.es/bot.
Esta política puede actualizarse para reflejar cambios en la aplicación o en la legislación aplicable. La versión vigente es siempre la publicada en esta dirección, y la fecha de la última actualización figura al pie.
Última actualización: 25 de agosto de 2026
Responsable del tratamiento: Luis Suñol Mateo (acform). Para cualquier cuestión relativa a esta política, incluido el ejercicio de tus derechos, utiliza el formulario de contacto o escribe a lisvaro [arroba] acform.es (escrito así a propósito, para dificultar la recogida automática de direcciones).